martes, 29 de marzo de 2011

Sonríes con los ojos, hablas con la sonrisa...

Eres la ausencia de rutina en mi día a día. Aquello que destaca en el currículo de felicidad vital. Lo especial, lo que diferencia mi vida del resto de miles de millones de vidas que pueblan el planeta. Y aun así eres lo prescindible, porque precisamente, sin ti, podría sobrevivir como hacen el resto de miles de millones de vidas que pueblan el planeta...

El problema es que, una vez que aprendes a vivir con algo que te gusta, AUTOENGAÑARTE y autoconvencerte pensando que es malo, que no es el momento, que en el futuro será peor, que no estás preparada para algo así...ES DIFÍCIL. No lo ponías fácil, ahora creo que yo nos lo pongo difícil...las fronteras están difusas y no creo que yo deba delimitar el espacio de nadie cuando soy la primera que quiere que exista un único espacio. No es difícil, ES DIFICILÍSIMO.

Pero he de poder, sé que se puede volver a vivir como el resto de miles de millones de personas porque eso es lo correcto...¿no? Espera, no contestes...me asusta la respuesta...