Semana convulsa, desde luego. ¿Tiempos revueltos? Quizás...O quizás solo el desenlace que toda historia inolvidable debe tener: trágico y desesperante. El último capítulo...la encrucijada del "elije tú, que yo lo hago y lo hago mal"
Y aquí estamos...Bueno, aquí estoy yo. Tú, a cinco minutos prácticos en tu avión con ruedas. Y es curioso que la solución se me plantee en mi teatro mental siendo yo la que te diga que, quizás, has sido tú el que te has dado cuenta de que me necesitas. Y quizás, precisamente porque me necesitas, han llegado los problemas. Nos iba bien, sí, hasta que te diste cuenta, quizás, de que cuando recibes demasiado acabas acostumbrándote, NECESITÁNDOLO...y, amigo, ¡qué miedito le tienes a la necesidad! Yo te soy sincera, me costaría no acostumbrarme a que seas la primera llamada que se me pasa por la mente. También sería difícil olvidar el olor a BVLGARI Man, o el sabor del "tartarak" (cuyo nombre real desconozco)
Sé que sabes que ambas decisiones son un suicidio pero...creo que el suicidio es la única opción que nos queda. Tú has descubierto que una "doble vida" es poco para ti, que paradójicamente prefieres una "vida a medias". Yo iba para arquitecto y sé que dos rectas paralelas solo se unen en el infinito, aunque recorran todo el camino juntas.
Hemos vivido, disfrutado. Ambos hemos acostumbrado a nuestras vidas a vivir a otra velocidad y en un mundo al que, de no ser por nosotros, no habríamos tenido acceso. También hemos compartido una manta que será mítica por siempre, la manta de la compenetración, y hemos visto películas en las que tu concentración parecía casi crónica. Mis intentos en vano por que disfrutaras con un plato de paella,con un cocido, con UN CAFÉ CALIENTE... aspéctos técnicos y étnicos que, en todos los sentidos, desde luego no olvidaremos.
En definitiva, queda claro que, llegados a este punto, puedo decirlo: "Te quiero". Pero llegados a este punto, lo que no queremos es lo mismo... y no quiero dejar de quererte, así que creo que estas rectas paralelas deberían dejar de mirarse, mirar hacia delante y seguir su camino. Total, la ciencia es lo que tiene, sabemos con certeza que nos encontraremos en el infinito... el que llegue el último invita a una cerveza...