Del invierno se aprende a no buscar calor donde no te lo van a dar. También se aprende a dárselo a quién no te lo pide aunque lo necesite. Y a evitar las manos frías y las frases cortas.
En invierno te cansas antes de todo.De despertar por la mañana, de las mentiras, de los enfados de tu alrededor...cerrarías de un portazo la puerta de casa e hibernarías hasta que llegase el buen tiempo. Echas más de menos que de más, y un día sin la persona adecuada puede ser eterno.
Contigo me pasa lo mismo. Porque todavía utilizamos monosílabos, aún no hemos encontrado el equilibrio necesario y me canso rápido de que intentemos crear una armonía difícil de conseguir tratándose de ti y de mí. Pido mucho o me das poco, interprétalo como quieras.
Y lo peor es que aun sigo pensando que, aunque nieva, no es necesario que nos hagamos pasar frío...Déjame quedarme contigo...solo por hoy.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario