Colgaban las palabras de tu boca, pero no dejabas caer ninguna. Buscabas en la carretera, através del cristal de la ventanilla del coche, alguna señal de tráfico que te indicara cuándo y cómo empezar. Y como no la encontraste me miraste y, como siempre comencé yo:
- Así que...estás pensando en cambiarme por otra.
Tu sonreíste pero, al instante volviste a mirar por la ventanilla, ensombrecido :
-No, no voy a cambiarte por otra...solo quiero tiempo,para pensar.Y un espacio donde tú no lo ocupes todo.
-Ah...o sea que vas a cambiarme por alguien más joven y más delgada que yo. Quieres tiempo y espacio...
Tu sonreíste de nuevo, esta vez más abiertamente :
-Comienzo a cansarme de intentar dejarte.Voy a tener que marcharme lejos y sin avisarte para poder hacer esto fácil.
Estaba apunto de ganarte, habría bastado un " Me echarás tanto de menos que no me habrás dejado" una sonrisa mutua y un beso, pero algo me decía que podía suceder, que te irías. Así que te abracé.Te abracé todo lo que pude mientras me tragaba el orgullo, las ganas de vencerte una vez más. Y te besé, haciéndote tragar todas esas palabras que querías pero no podías decirme.
Aún hoy, meses después, me pregunto quién ganó aquella tarde, y si me echas tanto de menos como yo me aseguraba...
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